Protocolo de actuación para la prevención

Protocolo de actuación para la prevención

El Congreso Nacional es donde llevamos a cabo nuestras actividades como trabajadorxs legislativxs, en la Biblioteca, DAS, Diputados, Imprenta y en el Senado; es nuestro ámbito laboral. En el Parlamento Nacional  se viven expresiones de violencia como en otros  espacios de la sociedad, no está exento de estas manifestaciones.

Ante esta realidad es necesario considerar un protocolo que especifique acciones preventivas, de difusión y capacitación en situaciones de violencia de género.

Entender la violencia laboral de forma integral y actuar ante ella implica tomar posición frente al derecho al trabajo, la salud y la seguridad de los que comparten el lugar de trabajo ya que implica una práctica que atenta contra la dignidad humana y provoca efectos perjudiciales sobre la integridad psíquica y física, atacando la confianza, la autoestima y el rendimiento laboral haciendo peligrar la fuente de trabajo.

La violencia laboral configura una violación a los Derechos Humanos y a la Legislación Nacional. En tal sentido, existen leyes nacionales y tratados de derechos humanos que reprimen la violencia y la discriminación contra las mujeres basadas en su género y obligan a los estados a diseñar e implementar políticas públicas para su eliminación.

Los derechos de las mujeres son derechos humanos y velar por ellos es prioritario y constante de la Agrupación Gremial “La 14 Bis”.

De acuerdo con la definición de la Ley N° 26.485 ,“Ley de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales”, Decreto Reglamentario 1011/2010, la violencia laboral contra las mujeres: aquella que discrimina a las mujeres en los ámbitos de trabajo públicos o privados y que obstaculiza su acceso al empleo, contratación, ascenso, estabilidad o permanencia en el mismo, exigiendo requisitos sobre estado civil, maternidad, edad, apariencia física o la realización de test de embarazo. Constituye también violencia contra las mujeres en el ámbito laboral quebrantar el derecho de igual remuneración por igual tarea o función. Asimismo, incluye el hostigamiento psicológico en forma sistemática sobre una determinada trabajadora con el fin de lograr su exclusión laboral.

En el mismo sentido, la Resolución N° 05/07 del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social establece como violencia laboral” toda acción, omisión o comportamiento, destinado a provocar, directa o indirectamente, daño físico, psicológico o moral a un trabajador o trabajadora, sea como amenaza o acción consumada. La misma incluye violencia de género, acoso psicológico, moral y sexual en el trabajo, y puede provenir tanto de niveles jerárquicos superiores, del mismo rango o inferiores.

Existen patrones socio-culturales que reproducen la desigualdad estructural, y que sostienen las diversas formas de violencia contra las mujeres.

Asimismo, existen brechas entre sexos o géneros que connotan valores culturales diferentes, pudiendo desembocar en muchos casos en asignaciones de tareas diferentes que subvaloran el rol femenino dentro del lugar de trabajo. Esta diferencia implica una discriminación que, la mayoría de las veces, es tan sutil y se encuentra tan naturalizada que parece que no existe, y cuesta percibirla entre los tipos de violencia laboral conocidos.

En el mundo laboral estos estereotipos basados en el sexo o género tienen una valoración de los trabajos de predominancia masculina, existiendo prejuicios sexistas al evaluar el trabajo ejecutado por mujeres; esto ya implica discriminación y por lo tanto promueve situaciones de desigualdad de poder generando un terreno propicio para la violencia laboral.

Sostenemos que la perspectiva de género debe ser ineludible al considerar el fenómeno de la violencia laboral; porque la perspectiva de género es, entre otros, un enfoque para analizar problemas que involucran varones y mujeres y permite evidenciar que social y culturalmente, a varones y mujeres se les ha asignado asimétricamente roles y atributos que han impactado con desigualdades en la sociedad, generando tratos desventajosos y lugares vacíos de poder para la mujer.

Es imperioso que en el Congreso, desde el marco de Derechos Humanos, debe trabajar intensamente en los lineamientos de las políticas internas, para que las compañeras legislativas realmente usufructúen efectivamente de los derechos enunciados por los Tratados Internacionales,  la Constitución Nacional y  las leyes que emergen de éste Parlamento.

Por ello, la Agrupación Gremial “La 14 Bis” sostiene el compromiso de no tolerar acciones de violencia o discriminación y reconoce la necesidad de prevenir estas situaciones y erradicarlas, cuando aparezcan, de forma que se preserve la Equidad de Género.

Lxs trabajadorxs legislativxs, solicitamos la elaboración e implementación del “Protocolo de actuación para la prevención, difusión y capacitación en situaciones de violencia de género en el ámbito laboral, en el marco del Congreso Nacional.

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